1. Elegimos la fuente responsable
Para fechas, montos, edades, documentos y convocatorias priorizamos el portal o documento de la dependencia que administra el programa. Una publicación viral, un video, una captura o una nota periodística puede alertarnos sobre un cambio, pero no se utiliza como única prueba.
2. Comprobamos identidad, alcance y vigencia
Antes de redactar revisamos tres cosas: que el dominio y la dependencia sean reales; que la información corresponda al programa mencionado; y que el periodo siga vigente. También distinguimos entre programa federal, estatal, municipal, piloto territorial, trámite permanente y convocatoria temporal.
3. Separamos anuncio, registro y pago
Que una autoridad anuncie un programa no significa que el registro esté abierto. Que una persona se registre no garantiza aceptación. Y un calendario de pago no es una convocatoria. Las guías señalan esas diferencias para reducir traslados, falsas expectativas y posibles fraudes.
4. Redactamos contenido propio
No copiamos convocatorias completas. Explicamos a quién va dirigido el apoyo, qué significa cada requisito, qué documentos conviene preparar, cuál es el siguiente paso, qué errores son frecuentes y dónde confirmar. Si un dato todavía no está publicado, lo decimos en lugar de rellenarlo con una suposición.
5. Cubrimos el catálogo sin inflarlo
El directorio contiene los 15 programas principales del catálogo federal de Programas para el Bienestar y los presenta junto con guías complementarias de pagos, tarjetas y solución de problemas. Los apoyos estatales aparecen identificados por entidad para no confundirlos con los federales. No publicamos una página distinta para cada variación de palabra clave cuando el contenido sería repetido.
6. Fechas, montos y cambios
Los programas cambian. Cada guía debe mostrar una fecha de revisión y enlazar, cuando es posible, la fuente que una persona puede comprobar. Una fecha anterior permanece solo si sirve para explicar un proceso y está identificada como antecedente, no como convocatoria nueva.
7. Automatización con revisión
El backend puede detectar cambios en páginas oficiales y organizar fichas. Esa automatización ayuda a localizar novedades, pero no convierte automáticamente cualquier texto encontrado en una promesa de pago o incorporación. Ante una contradicción, la fuente oficial vigente prevalece.
8. Asistente Robert y uso de IA
El asistente busca primero en fichas estructuradas y guías del sitio. Cuando Workers AI está disponible, recibe la pregunta, una parte corta de la conversación y una selección de información relevante para redactar una explicación. Se le instruye a preguntar por datos generales cuando falte contexto, evitar diagnósticos de elegibilidad definitivos y no inventar requisitos, fechas ni montos.
Si la IA no está disponible, se utiliza una respuesta local basada en coincidencias del catálogo. Ninguna respuesta sustituye una resolución oficial.
9. Correcciones y trazabilidad
Si una guía contradice una fuente oficial, puedes enviar la URL y el enlace oficial mediante nuestra página de correcciones. Revisamos primero los errores que puedan provocar pérdida de dinero, exposición de datos o un trámite equivocado. Cuando el cambio es material, actualizamos la fecha de revisión.
10. Independencia y publicidad
La publicidad ayuda a financiar el sitio, pero no compra una recomendación editorial. Un anuncio no es un apoyo gubernamental ni una validación del anunciante. El contenido, los enlaces oficiales y el chat deben seguir siendo utilizables sin hacer clic en publicidad.
Límites del servicio
No inscribimos personas, no administramos recursos públicos, no pedimos depósitos y no podemos garantizar que alguien sea aceptado. Nunca solicitamos NIP, CVV, contraseñas o códigos SMS.
Quién firma el contenido
El proyecto es publicado por Licenciado Robert, creador de LIC. TAXI A CASA. El objetivo editorial es acompañar a la audiencia con explicaciones comprensibles, enlaces comprobables y advertencias contra fraudes.